Los problemas recurrentes de la humanidad

En la Sabiduría Universal -que es eterna siempre que se adapte a los tiempos cíclicos y a la parte del ciclo que recorre la humanidad-, existe una clasificación del hombre en tres tipos:

En primer lugar el llamado hombre Hylico (del griego hylé, materia).  Es el hombre sensual, propiamente biológico, apegado al cuerpo y a sus apetitos y que utiliza una razón muy poco desarrollada para satisfacer las necesidades corporales.

Seguir leyendo Los problemas recurrentes de la humanidad

El desarrollo de la luz del Alma

luzdelalma

 

La luz penetra en el alma sólo cuando el yo biológico, la personalidad dialéctica corriente, se neutraliza. Y ésto no se puede conseguir por ningún procedimiento, método o técnica de meditación, sino cuando se practica la no-acción preconizada en Tao, cuando el yo biológico o personalidad corriente se rinde en aras del Cristo interior: «El Reino de Dios dentro de vosotros está»; «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere no da fruto».

Seguir leyendo El desarrollo de la luz del Alma

El buscador

El buscador

 

No podemos acercarnos a la Sabiduría viviente y vibrante si antes no hemos sido preparados por la vida mediante desengaños, sufrimientos. Esta preparación no es más que la profunda comprensión y constatación de que, en sí misma, la vida, el mundo, no tiene sentido por sí mismo. Por tanto, el siguiente paso es intentar descubrir dónde reside su sentido.

Seguir leyendo El buscador

Encontrar el Camino

el camino

Cuando de verdad se comprende la clave cada vez necesitamos menos ningún libro; es la propia radiación del Espíritu la que nos va iluminando con una simple mirada de aspiración del alma, mirada que desea la liberación sin nombre ni pensamiento.

El pensamiento especulativo, la inteligencia, por su propia naturaleza es incapaz de abarcar este campo de Luz infinito que da la liberación; no obstante sirve, durante un tiempo, para ver donde está la meta y hacia donde dirigirse sin engaños espirituales, los cuales crecen por doquier en la vida.

Seguir leyendo Encontrar el Camino

La Gnosis china: Las cinco cualidades de los sabios filósofos

tao te ching_cinco cualidades 

LA GNOSIS CHINA

   EXPLICADA SEGUN LA PRIMERA PARTE DEL TAO TE KING DE LAO TSEU

       POR JAN VAN RIJKENBORGH  Y  CATHAROSE DE PETRI

CAPITULO  15-I

 LAS CINCO CUALIDADES DE LOS SABIOS FILOSOFOS

Un filósofo es alguien que busca la sabiduría. Un filósofo, en sentido original, es alguien que aspira a la sabiduría divina.

Seguir leyendo La Gnosis china: Las cinco cualidades de los sabios filósofos

Tao The King: Capítulo LXXVI. Evitar la fuerza

Tao_lo_débil

 

La tendencia inevitable de nosotros, seres identificados con la materia y el egoísmo duro como la piedra, es adorar la fuerza.

Admiramos todo lo fuerte, extremado, violento, rígido. Olvidamos que todo lo fuerte está ya cristalizado en una forma y, por tanto, sólo le queda luego la decadencia. Olvidamos que la tormenta más fuerte descarga antes y termina.

Seguir leyendo Tao The King: Capítulo LXXVI. Evitar la fuerza

Lao Tse. Tao The King. Capítulo XIV

TaoCap.XIV

 

¡No acierta plenamente quien por insuficiente desarrollo del conjunto de su ser -órgano mental, emocional y corpóreo-, practica una religión o un esoterismo de imágenes, beneficios corporales o materiales o poderes que les den algún provecho en esta vida!

¡No acierta plenamente quien pretende la salvación en un más allá por su entrada en paraísos compuestos de imágenes o sensaciones como los que aquí percibimos por los sentidos corporales; paraísos que no pueden ser sino tremendamente relativos y temporalmente limitados!

Seguir leyendo Lao Tse. Tao The King. Capítulo XIV

Luz en el sendero (cuatro primeras reglas)

luz interior_desenmascaramiento1

 

Pertenecemos a una naturaleza caída. En las manifestaciones de la Enseñanza Universal de las grandes religiones, puras en su origen, se alude a esta caída desde el Reino Original al que pertenecíamos.

En este campo de manifestación de la naturaleza caída o manifestación dialéctica, ilusoria, dualista, llamada Maya, se van acumulando aún más polución o alejamiento del Reino Original.

Seguir leyendo Luz en el sendero (cuatro primeras reglas)

Cuando el yo tergiversa las creencias

amor

 

Tanto los partidarios del ateísmo cientificista así como de las religiones vividas de modo tergiversado y materializado por la mente sensual, profesan la mera y burda ignorancia que confunde todo y no da con la «tecla» de la auténtica religión.

En su origen, como religiones originales que fueron dadas a la humanidad, eran perfectamente válidas para llevarnos al Reino Original de Luz o Reino de los Cielos. Por desgracia, ahora, en estas versiones degeneradas en gran parte, operan con radiaciones materiales y sentimientos más o menos refinados que no salen de lo propiamente humano sin conseguir liberarnos verdaderamente.

Las religiones que no superan las aspiraciones de un yo-personalidad egocéntrico que es lo que poseemos hasta que no conseguimos el cuerpo de luz o vestido de las bodas que menciona Jesús en los evangelios: » Entrando el rey para ver a los invitados, vio a un hombre que no tenía traje de boda; y le dijo: “Amigo,  ¿cómo has entrado aquí sin tener un traje de boda?”  Mas él enmudeció. Entonces el rey dijo a los sirvientes: “Atadlo de pies y manos y arrojadlo a las tinieblas exteriores; allí  habrá llanto y crujir de dientes”. Porque muchos son los llamados, pero poco los elegidos» (Parábola de las Bodas Reales. Evangelio Según San  Mateo,  XXII 1-14)

Este vestido de bodas, como se ve, es necesario para entrar en los Cielos, que no se corresponden con las regiones astrales superiores llenas de maestros, imágenes de santos de las diversas religiones, catedrales de luz, etc. de cada religión.

Estas zonas astrales  son sólo las regiones de falsos cielos creadas a lo largo de eones por la propia humanidad ya que todo lo que imaginamos y pensamos en la existencia terrestre se refleja y crea en las zonas astrales, que por eso se le llama Esfera reflectora.

El auténtico Reino de la Vida Original está más allá y es desde donde todas las religiones relatan míticamente se produjo nuestra «caída» o «pecado original«.

En resumen, este nuestro, es un mundo o régimen de emergencia para lograr que las chispas divinas caídas -que somos nosotros- despierten y logren de nuevo la liberación de toda materia y entren así por la muerte del yo -y la creación del vestido de luz o Alma Espíritu- en el auténtico Reino Original Crístico de Luz de donde caímos.

Seguir leyendo Cuando el yo tergiversa las creencias